Una vez que el paciente ha recuperado su autonomía respiratoria, se lleva a cabo la extubación, que es la retirada del tubo de intubación traqueal. Esta maniobra es breve pero puede ser desagradable para el paciente. Es un momento importante ya se asocia con una mejoría clínica que puede ser el final de la fase aguda de la enfermedad. Por el contrario, en caso de fracaso de todos los tratamientos, la extubación se realiza como parte del proceso de adecuación de las terapias al final de la vida, entre otras cosas para permitir que el paciente viva sus momentos finales libre de dispostivos médicos.