El momento del «despertar» es algo que suelen esperar con ansiedad los familiares y allegados de pacientes en cuidados intensivos. Este proceso es a menudo es muy diferente de lo que vemos en las películas, de modo que cuanto más grave haya estado el paciente (en la fase de coma, por su enfermedad o artificial, o más afectados hayan estado sus órganos, como el hígado o los riñones) más lento será la recuperación de la conciencia. Esto puede ser relacionado con la enfermedad de base o bien por el tiempo que precisan los fármacos sedantes para ser eliminados por el cuerpo y dejar de hacer efecto. Por eso, el despertar puede durar días y ocurrir de forma gradual.